Y llegas con tu ropita nueva impecable. Más perdida que huevo en ceviche o que la mamá de Marco.
Te sientas en “tu sitio” o lo que prefieres llamar tu oficina.
Lo peor de todo es que traer historia por delante. Ya vienes con tu “karmita” por delante. Mi amor… acostúmbrate, acá es así todos los días y más con lo que ya sabemos todos. Suerte que ya yo me voy. NO SOY TU AMOR, OK??
Jaja… todos son unos tontos… nosotros no.
Te crees dueña o dueño del lugar, extrema confianza, la misma que se va por un tubo en la primera metida de pata… pies a tierra… SOY LA NUEVA. Sola en un lugar tan grande. No sabes bien que hacer o que no debes hacer. Para hacer la carga aún más pesada viene Andrés a revolverte el mundo y ponerte triste y temperamental. Piensas en tirar la toalla, mandar todo a la mierda. Maldita sea la hora en que entré aquí. Buscas a alguien. No encuentras nada. Una vez más pies a tierra (Te extraño Juanpa) estás sola y eso es lo que toca.
“Yo confío en ti”
...Dice una voz proveniente de esos lugares donde toda voz es más bien un eco (y no es Juanpa). La ignoras una vez más. Piensas, no es para mí (sí lo es).
Ya pasará, como todo. Buscas esperanza en ti misma. Se repite en tu cabeza el dicho cubano:
“Patrá mija… ni para tomal impulso mi niña.”
Esa voz viene a buscarte. Te envuelve en un suspiro. Todo estará bien. Eres maravillosa.


1 comentario:
eres maravillosa! ;)
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