A veces hay melancolía en casa
y lo único que puede calmarla es
limonada caliente,
música,
una cama,
y mi cabeza en tu regazo,
con tu voz adormecedora
diciéndome al oído que todo estará bien
que todo está bien
creerte (pues así lo quiero)
dormir y despertar a tu lado.
Sé que no puedes hacer que el mundo deje de girar
pero puedes arreglar mi mundo
y detenerlo cuando quieras
con dos o tres palabras y un abrazo.
Ah cuando te encuentre
cuando me encuentras
cuando nos encontremos
Mr. Right.
Lo sabré.
Lo sabré... inconscientemente,
lo sabré.
No por tus gigantes ojos,
o por tu perfil afilado,
no lo sabré por tus besos expresivos y precisos,
menos aun por esos fuertes brazos,
o esas conversaciones memorables,
sino (mi vida)
porque
cuando menos lo pensemos
seremos la paz del otro
y también el caos,
seremos la solución,
pero también el problema,
la conciencia y la locura seremos mutuamente
y al fin seremos uno.
No sé si ya te encontré o no...


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