Anita, una amiga de mi mamá y mía era una señora por demás simpática y agradable. Muy buena y claro, divertidísima. De haber escrito un libro antes de morir, estoy segura de que hubiera sido un best seller y que inclusive, su biografía sería un cuento muy ameno de leer.
Yo sé muy poco de lo que pasó. Siento que toda su vida la vivió al límite, quizá porque siempre dijo que moriría pronto a los 54 años, lo cual se cumplió; aunque no creo que haya querido que su profecía se cumpliera.
Sólo me acordé de ella hoy. Al escribir este post mi intención era otra, muy muy diferente.
Pero bueno, dejó una marca en la historia de mi familia. Es más, creo que la vida de mi ma cambió al no tener su consejo y su compañía cerca al sentir la ausencia de Anita a causa del cáncer.
Me alegra haberla conocido, se aprende mucho de alguien que luchó por lo que tiene. Que quiere y acepta los baches de la vida y los va esquivando con la cabeza fría y con el corazón en la mano.
De veras, hoy feliz me acuerdo de Anita.
Yo sé muy poco de lo que pasó. Siento que toda su vida la vivió al límite, quizá porque siempre dijo que moriría pronto a los 54 años, lo cual se cumplió; aunque no creo que haya querido que su profecía se cumpliera.
Sólo me acordé de ella hoy. Al escribir este post mi intención era otra, muy muy diferente.
Pero bueno, dejó una marca en la historia de mi familia. Es más, creo que la vida de mi ma cambió al no tener su consejo y su compañía cerca al sentir la ausencia de Anita a causa del cáncer.
Me alegra haberla conocido, se aprende mucho de alguien que luchó por lo que tiene. Que quiere y acepta los baches de la vida y los va esquivando con la cabeza fría y con el corazón en la mano.
De veras, hoy feliz me acuerdo de Anita.


No hay comentarios:
Publicar un comentario