En particular, me considero “a spirited dancer” como diría Banderas a la Zeta Jones en El Zorro. Muchas veces creo que esto se interpreta de manera inadecuada, hasta el punto de decir que me ruboriza cuando alguien habla de la fogosidad de algunos pasos. No lo hago a propósito, es sólo que me gusta bailar.
Comenzar con una sonrisa. Vemos el lugar, observamos en 360° la sala hasta que muy probablemente se dé algún cruce de miradas, o no. Cada mirada y gesto va dejando algo dicho. De pronto un paso bien interpretado te lleva a pensar en algo más, o de pronto te asusta y te aleja. Pensar en ese momento exacto en que dejamos de esforzarnos para simplemente dejarnos guiar por nuestros instintos. Latinos o no llega ese momento en el cual no importa si nacimos con el gen del baile o no, simplemente eres tu y el otro en el mundo de canciones de letras inentendibles y cuerpos cimbreantes.
No hace falta decir que me encanta bailar.
Con el pasar de las horas tragos van y vienen, a veces nos influencian y otras no los dejamos. Estás sentada y miras a todos bailar, sonr{ies para quitar ese gesto de amargura. Otras veces no paras de bailar olvidando a esa amiga que se quedó en la mesa. Ahora más bien estás tan feliz con ese, o esa, la pareja perfecta de baile. Agradable, amable, todo un caballero, encima de todo baila bien xq sabe guiarte lo suficiente, ni tanto que sientas que te empuja ni tan despacio que no puedes seguirlo. Hasta que al terminar la canción te dice gracias, se acabó el sueño y eres cenicienta a las 12 con el tiempo detenido. Pero no soy pesimista, siempre hay la opcion de terminar la noche linda y lunada con ese que hace tiempo te persigue y que te dibuje una sonrisa de kilómetros con un beso.
Con el pasar de las horas tragos van y vienen, a veces nos influencian y otras no los dejamos. Estás sentada y miras a todos bailar, sonr{ies para quitar ese gesto de amargura. Otras veces no paras de bailar olvidando a esa amiga que se quedó en la mesa. Ahora más bien estás tan feliz con ese, o esa, la pareja perfecta de baile. Agradable, amable, todo un caballero, encima de todo baila bien xq sabe guiarte lo suficiente, ni tanto que sientas que te empuja ni tan despacio que no puedes seguirlo. Hasta que al terminar la canción te dice gracias, se acabó el sueño y eres cenicienta a las 12 con el tiempo detenido. Pero no soy pesimista, siempre hay la opcion de terminar la noche linda y lunada con ese que hace tiempo te persigue y que te dibuje una sonrisa de kilómetros con un beso.


1 comentario:
que linda manera de definir el dance... muy atinada por cierto...
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